Tekinn – Technology for quality control

Por qué un amplio % de las roturas finales nacen de una variación del 1% en prensa

En la producción de baldosas de gres porcelánico y grandes formatos, el control de calidad ha operado tradicionalmente de forma reactiva. Cuando se disparan las roturas en el rectificado o corte cerámico, la inercia en planta suele apuntar a desajustes en el proceso de corte, en las muelas diamantadas, vibraciones en los cabezales o fallos en la refrigeración. Estas roturas pueden ser tanto totalmente destructivas de la pieza, partiéndola en dos o más partes, o pueden manifestarse en grietas visibles en el borde de la pieza, que es tanto un defecto estético, como un posible detonante de una posterior rotura total.

Sin embargo, la manufactura cerámica es un proceso continuo con una profunda interdependencia. El rectificado o corte rara vez es el origen primario del problema; casi siempre es el detonante de una patología latente. Una variación de apenas entre el 0.5 y el 1% en la distribución de densidad aparente de una pieza durante el prensado, genera un desequilibrio tensional que se libera de forma inestable durante el mecanizado abrasivo, elevando las mermas de forma considerable.

El ciclo del polvo: El origen de la variabilidad

La homogeneidad de la baldosa comienza en la preparación del polvo atomizado, donde su granulometría, morfología y humedad definen el comportamiento de llenado en el molde.

  • Secado acelerado: Si la transferencia de calor en el atomizador es demasiado rápida, se forma una corteza exterior impermeable en el gránulo. El vapor atrapado eleva la presión interna y provoca el reventón de la partícula, generando gránulos huecos o un exceso de finos.
  • Problemas de fluidez: Un exceso de finos altera la fluidez de la masa, provocando un deslizamiento desigual al alimentar el alvéolo de la prensa.
  • Reposo deficiente: El polvo atomizado necesita estabilizarse en los silos. Si llega a la prensa sin el reposo adecuado o mezclando humedades desiguales, el agua (que actúa como plastificante) no se distribuirá de forma homogénea. Las zonas más secas o con más finos ofrecerán mayor resistencia a la compactación, limitando localmente la densidad alcanzada.

Defectos en la masa y su impacto en la densidad

Anomalía en el polvo Mecanismo físico Comportamiento en llenado Efecto en densidad aparente
Secado acelerado Corteza densa y acumulación de vapor. Gránulos huecos y exceso de finos. Menor densidad de llenado y más fricción.
Reposo insuficiente Distribución heterogénea del agua. Aglomeración y flujo deficiente del polvo. Fluctuaciones en la compresibilidad.
Segregación Separación de gruesos y finos en silos. Flujo desigual en los extremos del carro. Gradientes entre centro y bordes.

La física del prensado uniaxial y el gradiente del 1%

El conformado se realiza mediante prensado uniaxial en seco a presiones de entre 30 y 50 MPa. Sin embargo, esta fuerza no se transmite de forma uniforme por todo el volumen de la pieza debido a las fuerzas de fricción internas (entre gránulos) y externas (contra las paredes del molde).

Esta fricción lateral provoca una caída exponencial de la presión efectiva a medida que aumenta la profundidad o la distancia respecto al punzón. Como resultado, las zonas adyacentes al punzón activo alcanzan la máxima densificación, mientras que las esquinas y el centro inferior quedan menos compactados.

A esto se suman dos factores operativos críticos:

  1. Aire ocluido y springback: Si la velocidad de prensado es excesiva, el aire no escapa por las holguras de la matriz. Al retirarse el punzón, la descompresión elástica instantánea (expansión post-prensado o springback) hace que el aire comprimido se expanda, abriendo planos microscópicos de debilitamiento o laminaciones internas.
  2. Llenado asimétrico del molde: El desgaste en las guías del carro o en las cuchillas delmolde, el polvo acumulado o suciedad en el sistema de carga, o una regulación deficiente de la velocidad de llenado, alteran la distribución del volumen local de polvo en el  molde. Al descender el punzón a una cota fija, las regiones con menos material reciben una presión específica menor, consolidando la variación de alrededor del 1% en la distribución de la densidad aparente.

El horno como amplificador de tensiones

Durante la gresificación en el horno de rodillos (1150ºC – 1250ºC), los componentes fundentes generan una fase líquida que rellena los poros por capilaridad. Este proceso provoca una contracción lineal de entre el 5% y el 8%.

La contracción de cocción (Sc​) mantiene una relación inversa con la densidad aparente en seco (ρd​) mediante la ecuación:

Sc​ = −k ⋅ ρd​ + C

Debido a esta ley física, las regiones con una densidad un 1% inferior experimentarán una contracción sustancialmente mayor. Al ser la baldosa un cuerpo monolítico continuo, las zonas adyacentes restringen mutuamente su movimiento. Las áreas menos densas (que intentan encoger más) quedan sometidas a intensas tensiones mecánicas de tracción, mientras que las zonas más compactas sufren esfuerzos de compresión.

[Variación 1% Densidad en Prensa] 

▼ 

[Contracción Diferencial en Horno] 

▼ 

[Perfil de Tensiones Asimétrico] ──► Desplazamiento de tracción a la superficie

[Mecanizado en Rectificado / Corte] ───► Liberación violenta y propagación de grietas

Este mapa de esfuerzos se agrava durante el enfriamiento. Al bajar de la temperatura de transición vítrea (Tg​), el material ya no puede relajar tensiones por deformación viscoelástica. Además, a los 573ºC, el cuarzo libre sufre la transición polimórfica α→β, contrayéndose bruscamente un 1%. Si la densidad y el cuarzo no están distribuidos de forma homogénea, la inversión ocurre a destiempo, induciendo gradientes térmicos severos.

En condiciones normales, las tensiones residuales mantienen las superficies bajo compresión protectora y el núcleo en tracción. Pero la desviación del 1% en prensa desequilibra por completo este perfil parabólico, desplazando las fuerzas de tracción máxima hacia la superficie y dejando la baldosa en un estado de vulnerabilidad elástica insostenible.

La tribología del rectificado y corte cerámico, el detonante

El rectificado cerámico utiliza cabezales abrasivos diamantados para calibrar las aristas con rugosidades superficiales (Ra​) inferiores a 0.1 μm. Es un proceso sumamente agresivo que genera tres interacciones físicas primarias:

  1. Corte: Los diamantes penetran en el canto, superan la tenacidad del gres y arrancan microvirutas.
  2. Surcado: Los abrasivos empujan plásticamente el material sin desprenderlo, provocando deformación localizada.
  3. Frotamiento: El roce directo genera fricción masiva y eleva la temperatura local en el punto de contacto.

Si la refrigeración es deficiente o la muela está embotada por el polvo acumulado, el calor induce una expansión térmica violenta en el canto, generando tensiones de tracción al enfriarse bruscamente con el agua.

El motivo definitivo por el que el rectificado desencadena el 12% de las roturas es la remoción de la capa exterior de la baldosa. Al eliminar mecánicamente el canto, se suprimen las capas superficiales que albergaban las tensiones de compresión protectoras. Un mecanismo similar se produce en procesos de corte debido a la abrasión de la herramienta de corte.

Para compensar la simetría perdida, las tensiones internas deben redistribuirse instantáneamente. Si la pieza arrastra el gradiente del 1% de la prensa, esta redistribución se concentra de forma violenta en las interfases de transición de densidad (donde el soporte es más poroso y débil). Las microfisuras introducidas por la muela o disco actúan como concentradores de esfuerzos; la grieta encuentra un camino de bajísima energía y se propaga catastróficamente destruyendo la pieza.

Parámetros de resistencia según la homogeneidad de compactación

Parámetro Operativo Con Variación del 1% en Prensa Compactación Homogénea (< 0.2%)
Resistencia a la flexión local Reducida hasta un 12% por porosidad. Alta y uniforme (>35 N/mm2).
Contracción diferencial Elevada, distorsiona la planitud. Despreciable, estabilidad de calibre.
Tensiones residuales Asimétricas y concentradas en zonas débiles. Simétricas, parabólicas y balanceadas.
Efecto de la muela / disco Supera el límite de tracción y rompe la pieza. Absorción elástica del impacto abrasivo.
Tasa de rotura en acabado Escala catastróficamente hasta el 12%. Mínima, controlada por debajo del 1%.

El cambio hacia el control preventivo por Rayos X

Tratar de mitigar estas mermas modificando el rectificado (reduciendo la velocidad de la línea o cambiando muelas o discos) solo oculta el síntoma, penalizando la productividad. Los sistemas tradicionales de control en prensa tampoco resuelven el problema: son ciegos al volumen interno y al ser destructivos sólo miden parte de las piezas, no viendo la distribución de tensiones potencial de toda la masa.

Frente a esto, Tekinn ha desarrollado sistemas basados en la física de la inspección por rayos X y la telemetría láser. El equipo mide la atenuación de un haz de alta energía al atravesar la baldosa en verde, aplicando leyes físicas para calcular la densidad exacta de cada punto.

El sistema escanea formatos de hasta 130 x 130 cm en solo 6 minutos, analizando más de 2 millones de puntos con una precisión de ±4 kg/m3. Esto genera un mapa bidimensional a falso color que revela al instante malas distribuciones de densidad, espesor o masa en la pieza compactada.

Comparativa de sistemas de control de densidad

Dimensión técnica Ensayo por inmersión en mercurio Control preventivo digital (Tekinn)
Consumo de material Destructivo; genera desperdicio en verde. No destructivo; 
Tiempo de respuesta De 30 a 60 minutos por muestra. Escaneo completo en menos de 8 minutos.
Resolución del análisis Valores discretos promedios por muestra Mapa completo con más de 2 millones de puntos.

La gran ventaja económica es directa: al detectar la variación rápidamente y con elevada precisión en la prensa, las piezas con potencial de rotura se identifican antes de entrar en el horno. Esto permite una corrección rápida y eficiente en prensa, para compensar las diferencias en la compactación, reduciendo así los posibles problemas de roturas por corte o rectificado.

Recomendaciones técnicas para reducir mermas en planta

Para tratar de erradicar de forma sistemática las roturas en la línea de acabados, los directores técnicos deben aplicar, entre otras, las siguientes pautas operativas:

  1. Implementar inspección por rayos X en crudo: Monitorear de forma continua la densidad a la salida de la prensa para cortar la propagación de patologías antes de la fase térmica.
  2. Fijar tolerancias estrictas: Configurar alarmas para que la desviación local de densidad aparente dentro de la pieza no supere los límites de control, estableciendo medidas correctoras en prensa si esto sucede.
  3. Ajuste adaptativo de la prensa: Utilizar la información resultante de la inspección por  rayos X para corregir de inmediato la dosificación del carro alimentador y compensar cualquier desajuste del molde.
  4. Optimizar la tribología del rectificado: Garantizar un caudal de refrigeración abundante y preciso en el punto de contacto muela-baldosa. Mantener protocolos estrictos de diamantado de muelas a intervalos cortos para evitar el embotamiento y reducir vibraciones mecánicas.
  5. Estabilizar la reología del atomizado: Controlar los tiempos de reposo en los silos para mantener las fluctuaciones de humedad del polvo por debajo del ±0.2%, asegurando una fluidez óptima y eliminando el riesgo de laminaciones por aire atrapado.
CONTÁCTENOS

Solicite una demostración en nuestras instalaciones sin compromiso

Solicita una demo gratuita de tus piezas en nuestras instalaciones. Nuestro equipo experto desarrollará un completo informe y te asesorará sin compromiso.