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Cómo afecta la humedad del polvo atomizado a la densidad de la baldosa cerámica

cómo influye la humedad del polvo atomizado en la densidad de la baldosa cerámica

La humedad del polvo atomizado influye directamente en su comportamiento durante el llenado y la compactación. Sin embargo, su relación con la densidad de la baldosa no puede resumirse con una regla simple como «a mayor humedad, mayor densidad».

El agua modifica la fluidez del polvo, su densidad de llenado, la deformabilidad de los gránulos, la expansión después del prensado y la contracción durante el secado. Por eso, una variación de humedad puede alterar la masa cargada en el molde, la densidad aparente en seco y, finalmente, las dimensiones y el comportamiento de la pieza durante la cocción.

En condiciones industriales, el objetivo es mantener un valor estable y adecuado para cada composición y condiciones que el proceso de conformado requiere.

Por qué la humedad es una variable crítica en el prensado cerámico

La baldosa prensada se forma a partir de un lecho de polvo atomizado que debe llenar el molde y densificarse bajo presión. El resultado depende de varias variables relacionadas entre sí:

  • Composición de la pasta.
  • Granulometría y morfología de los gránulos.
  • Humedad del polvo atomizado.
  • Fluidez y densidad de llenado.
  • Masa introducida en el molde.
  • Presión máxima de prensado.
  • Velocidad y secuencia del ciclo.
  • Geometría y estado del sistema de alimentación.

A igualdad de composición, la densidad aparente de la pieza depende principalmente de la presión aplicada y de la humedad del polvo. Esta relación se representa mediante los denominados diagramas de compactación, utilizados para definir y ajustar las condiciones de prensado. En la fabricación de baldosas por prensado en vía húmeda se trabaja habitualmente con humedades próximas al 4–7 %, aunque este intervalo no debe interpretarse como un valor universal para cualquier pasta o producto.

La relevancia de esta variable no termina en la prensa. La guía tecnológica elaborada por ITC y ASEBEC señala la interdependencia entre las diferentes fases del proceso: la humedad del atomizado condiciona la densidad de la pieza prensada y esta, a su vez, influye en la contracción durante la cocción.

Cómo interviene la humedad en la formación de la pieza

Para comprender su efecto conviene separar tres momentos: el llenado del molde, la compactación y la descarga de la presión.

Influencia sobre el llenado del molde

Antes de prensar, el polvo debe desplazarse por el sistema de alimentación y ocupar el volumen disponible en el alveolo. Su humedad afecta a la interacción entre los gránulos y, por tanto, a la forma en que se distribuyen.

Una investigación sobre gres porcelánico observó que, para la composición estudiada, la densidad de llenado disminuía al aumentar la humedad, con un efecto más acusado por encima de aproximadamente el 5%. Al trabajar con un volumen de molde determinado, esta disminución puede traducirse en una menor cantidad de materia seca cargada.

Esto tiene una implicación práctica: aunque el volumen aparente de polvo introducido parezca similar, la masa seca disponible para formar la pieza puede haber cambiado.

Además, una humedad no homogénea dentro del lote puede generar diferencias de fluidez. El problema no es solo que la humedad media sea alta o baja, sino que distintas fracciones del polvo lleguen a la prensa con comportamientos diferentes.

Influencia sobre la compactación

Durante el prensado, los gránulos se reordenan, deforman y fracturan progresivamente. El agua facilita su deformación y modifica la fricción entre partículas, por lo que facilita la capacidad del polvo para densificarse.

Los estudios sobre polvos atomizados destinados a grandes láminas indican que la humedad es uno de los factores principales que controlan su compresibilidad. También muestran que la uniformidad de la compactación es decisiva para evitar gradientes de porosidad y densidad que posteriormente pueden generar contracciones diferenciales y deformaciones durante la cocción.

Para una misma presión, un polvo con una humedad adecuada puede deformarse con mayor facilidad y alcanzar una densidad seca superior. Sin embargo, este efecto coexiste con el posible descenso de la densidad de llenado. Por eso, el resultado final depende de la combinación de humedad, masa cargada, presión y características concretas del atomizado.

Influencia sobre la expansión después del prensado

Cuando se retira la presión, la pieza experimenta una pequeña recuperación elástica o expansión postprensado, conocida habitualmente como springback.

Una investigación desarrollada con participación del ITC modelizó cómo la humedad del polvo atomizado y la presión de compactación influyen en la recuperación elástica tras el prensado —springback, en la densidad aparente en seco y en la evolución dimensional de la pieza (Santos-Barbosa et al., 2013).

Referencia bibliográfica completa: Santos-Barbosa, D., Hotza, D., Boix, J. y Mallol, G. (2013). Modelling the Influence of Manufacturing Process Variables on Dimensional Changes of Porcelain Tiles. Advances in Materials Science and Engineering, 2013, 142343. DOI: 10.1155/2013/142343.

Si esta respuesta no es uniforme en toda la superficie, pueden aparecer diferencias locales de tamaño, tensiones o debilidad estructural. En formatos grandes, incluso variaciones dimensionales pequeñas adquieren mayor relevancia por la distancia sobre la que actúan.

Por qué más humedad no significa siempre más densidad en seco

La relación entre humedad y densidad presenta varios efectos simultáneos:

  1. Una humedad mayor puede facilitar la deformación de los gránulos durante la compactación.
  2. También puede disminuir la densidad de llenado y la cantidad de materia seca introducida en un volumen fijo.
  3. Modifica la expansión posterior al prensado
  4. La humedad se elimina casi al completo durante el secado, e influye en la contracción de la pieza durante el secado.
  5. Su efecto depende de la composición, la granulometría y la presión aplicada.

Por tanto, no existe un porcentaje de humedad óptimo que pueda trasladarse automáticamente de una pasta a otra, ni de un formato a otro.

La pregunta correcta no es «¿cuánta humedad necesita cualquier atomizado?», sino:

¿Qué combinación de humedad y presión permite alcanzar, con esta composición y este producto, la densidad seca objetivo y una distribución suficientemente homogénea?

Esa relación debe establecerse experimentalmente mediante un diagrama de compactación específico.

Qué consecuencias puede tener una humedad inestable

Una oscilación de humedad no corregida puede propagarse a lo largo del proceso y manifestarse de diferentes maneras.

Variaciones de masa y espesor

Si cambia la densidad de llenado, puede variar la masa seca introducida en el molde. Cuando la prensa trabaja con posiciones, recorridos o espesores finales definidos, esta variación condiciona la relación entre carga y compactación.

El equipo puede mantener una presión nominal estable y, aun así, producir piezas con distinta masa o diferente densidad seca.

Heterogeneidades de densidad

El valor medio de humedad no informa de cómo está distribuida el agua en el conjunto del polvo. Tampoco garantiza que el llenado sea uniforme en toda la superficie del molde.

Diferencias entre fracciones granulométricas, segregaciones en los silos, tiempos de reposo insuficientes o variaciones en el sistema de alimentación pueden provocar que la pieza presente zonas con distinta masa, espesor o densidad.

Dos piezas pueden ofrecer una densidad media similar y, sin embargo, mostrar mapas internos muy diferentes.

Contracción diferencial y estabilidad dimensional

La densidad seca interviene en la contracción posterior de la pieza. Cuando la distribución no es homogénea, las distintas zonas pueden contraer de manera diferente durante el secado y la cocción.

Estas diferencias pueden contribuir a:

  • Variaciones de calibre.
  • Pérdida de planitud.
  • Curvaturas longitudinales o transversales.
  • Deformaciones helicoidales.
  • Tensiones residuales.
  • Roturas durante el corte o el rectificado.

El modelo desarrollado por Santos-Barbosa, Hotza, Boix y Mallol relaciona explícitamente la humedad y la presión de compactación con la densidad seca, y esta última con la contracción de cocción y las dimensiones finales.

Resistencia mecánica de la pieza en crudo

La densidad aparente es una forma práctica de controlar la porosidad del soporte prensado. Una zona menos compactada presenta menos contactos efectivos entre partículas y puede ofrecer una resistencia mecánica inferior.

Esto aumenta el riesgo de roturas durante:

  • La salida de prensa.
  • El transporte por rodillos.
  • La manipulación.
  • La entrada al secadero.
  • Las operaciones previas al esmaltado.

La densidad no es, por tanto, un dato aislado del laboratorio. Es una variable que condiciona la estabilidad del producto y la continuidad de la línea.

El papel de los diagramas de compactación

Un diagrama de compactación representa la densidad seca alcanzada en función de la presión y de la humedad del atomizado.

Su utilidad consiste en responder a una pregunta operativa: si la humedad cambia, ¿cómo debe modificarse la presión para mantener la densidad objetivo?

La literatura técnica describe sistemas en los que se mide la humedad y se modifica automáticamente la presión máxima de prensado para estabilizar la densidad aparente. ITC y ASEBEC consideran esta estrategia una tecnología madura, especialmente en la fabricación de gres porcelánico.

No obstante, el diagrama debe estar correctamente caracterizado para cada composición. Cambios relevantes en la pasta, la granulometría, los aditivos o el producto pueden alterar su respuesta.

Además, mantener la densidad media no garantiza por sí solo que la distribución sea homogénea. Un sistema puede compensar una variación general de humedad y, al mismo tiempo, conservar diferencias locales provocadas por el llenado, el molde o la alimentación.

Cómo controlar la humedad y la densidad en planta

Un sistema de control robusto debería combinar las siguientes comprobaciones:

1. Medir la humedad con una frecuencia representativa

Una medida puntual puede no reflejar las oscilaciones temporales ni las diferencias entre silos, lotes o fracciones del polvo. La frecuencia y la posición de medida deben permitir detectar las variaciones que realmente llegan a la prensa.

2. Trabajar con un diagrama de compactación actualizado

La presión no debería corregirse mediante una regla genérica. El equipo técnico necesita conocer la respuesta específica de cada pasta dentro de su ventana habitual de humedad y presión.

3. Controlar masa, espesor y densidad de forma conjunta

Una variación de densidad puede proceder de un cambio en la compactación, pero también de una diferencia en la carga o en el espesor. Analizar una sola variable puede llevar a un diagnóstico incompleto.

4. Revisar la estabilidad después de cambios de producto

Los cambios de formato, composición, granulometría, relieve o espesor modifican las condiciones de trabajo. Conviene validar de nuevo la relación entre alimentación, humedad, presión y densidad.

5. No limitarse al valor promedio

La densidad media sirve para seguir tendencias generales, pero puede ocultar diferencias entre el centro, los bordes, las esquinas o las distintas cavidades de una misma prensada.

6. Correlacionar los datos de prensa con los defectos posteriores

La información gana valor cuando permite vincular una desviación con sus consecuencias en secado, cocción, clasificación, corte o rectificado.

Del valor medio al mapa completo de la pieza

La medida de humedad informa sobre una variable de entrada. El diagrama de compactación permite estimar cómo ajustar la presión. Sin embargo, para cerrar el análisis es necesario comprobar qué pieza se ha formado realmente.

Aquí es donde interviene la inspección por rayos X de Tekinn.

Nuestra tecnología no mide directamente la humedad del polvo atomizado. Analiza el resultado combinado del llenado, la carga, la geometría y la compactación mediante mapas completos de:

  • Densidad.
  • Espesor.
  • Distribución de masa.

La inspección no destructiva permite observar la pieza completa y localizar heterogeneidades que pueden quedar ocultas en una medida media o en un número reducido de puntos.

Esta información ayuda al equipo técnico a responder preguntas más concretas:

  • ¿La corrección de presión ha mantenido la densidad objetivo?
  • ¿La densidad está distribuida de forma homogénea?
  • ¿Existe una diferencia de carga entre el centro y los bordes?
  • ¿La desviación afecta a una cavidad concreta?
  • ¿El origen probable está en la humedad general, el llenado, la dosificación o el ajuste de la prensa?

El mapa no debe interpretarse de forma aislada ni permite atribuir automáticamente una heterogeneidad a la humedad. Su valor aparece al correlacionarlo con las medidas del atomizado, los parámetros de prensado y el histórico productivo.

Para ampliar este punto, recomendamos consultar nuestro artículo sobre la importancia de medir la densidad aparente después de la compactación y la explicación técnica de la absorción de rayos X aplicada a la verificación de la compactación.

Preguntas frecuentes sobre humedad y densidad

¿Una humedad mayor aumenta siempre la densidad en seco?

No. Puede facilitar la deformación de los gránulos y mejorar la compactación a una presión determinada, pero también puede reducir la densidad de llenado y la cantidad de materia seca cargada. El resultado depende de la composición y de las condiciones de trabajo.

¿Cuál es la humedad correcta del polvo atomizado?

No existe un valor universal. En la producción de baldosas se encuentran habitualmente valores aproximados del 4–7 %, pero el punto de trabajo debe definirse para cada pasta, formato, espesor y sistema de prensado.

¿Se puede compensar una variación de humedad modificando la presión?

Sí, dentro de la ventana de trabajo caracterizada mediante el diagrama de compactación. Los sistemas automáticos pueden ajustar la presión máxima según la humedad para mantener la densidad media.

¿Mantener la densidad media evita todas las heterogeneidades?

No. La media no muestra cómo se distribuye la densidad dentro de la pieza. Pueden persistir diferencias locales relacionadas con el llenado, la dosificación, el molde o la transmisión de presión.

¿Tekinn mide la humedad del atomizado?

No directamente. Tekinn mide la distribución de densidad, espesor y masa obtenida en la pieza. Esta información complementa el control de humedad y permite verificar su efecto real sobre el producto prensado.

Controlar la humedad exige comprobar su efecto real

La humedad del polvo atomizado es una de las variables más influyentes del prensado cerámico, pero no actúa sola.

Su efecto depende de la presión, la composición, la granulometría, la carga del molde y la estabilidad del sistema de alimentación. Por eso, una lectura de humedad debe interpretarse junto con el diagrama de compactación y con la pieza obtenida.

Medir la variable de entrada ayuda a anticipar la desviación.

Visualizar la distribución de densidad, espesor y masa permite comprobar si el proceso ha producido una pieza realmente homogénea.

En Tekinn realizamos demostraciones con piezas reales y entregamos un informe técnico sobre los mapas obtenidos. Solicita una demostración sin compromiso y comprueba qué información puede aportar la inspección por rayos X a tu proceso de prensado.

Fuentes técnicas consultadas

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